La primera anécdota fue durante la celebración de la exposición universal de 1992 en Sevilla, de la que quedan tantos recuerdos en las mentes de los sevillanos. Yo había ido con mis padres y con otra familia amiga nuestra. Pasamos el día por allí, era la primera vez y única que iría a este evento (mi madre llevaba una camisa de flores horrorosa, no se me quitara de la mente esa imagen, por suerte ya cambio la moda para bien o para mal de algunos) y recuerdo como en el pabellón de Cruzcampo ,donde solían pasar la mayor parte del tiempo el padre de la otra familia y mi padre, como la mujer sacaba del bolso de todo para comer xD se había hartado de llevar tapitas para comérnoslas en la Expo. Después a la hora de comer tocaba un grupo de tunos en ese mismo pabellón y fue la primera vez que almorcé en un self service, ya ves tu, un niño de cinco años que se emocionaba por todo lo que veia. Fui a hacerle unas fotos a los tunos y me caí por las escaleras xD (las mesas estaban como en gradas).
Después del gran almuerzo en el pabellón cruzcampo nos fuimos dando paseos por todo el recinto hasta que llegamos a la altura del canal de la expo detras de este pabellón, allí no se le pedí a mi madre la tarjeta con la que entramos porque por lo visto había unos ordenadores que hacían algo con ellas :S no recuerdo eso muy bien. Al final perdí de vista a mi madre y me perdí por allí, unas amables "giris" (como no había) me acompañaron al puesto de niños perdidos y en el puesto estuve esperando (parecía una guardería), me dieron un monton de ejemplares de una revista que se llamaba Caracola, hasta que llegaron mis padres y me recogieron.
Cuando tenía un año más o así me ocurrió lo siguiente que os quería contar. Era aún un crío y me llevaba una señora y su hija a mi colegio en Sevilla (estuve estudiando en el cole Cristo Rey, cole de monjas hasta los 11 años más o menos). Yo siempre esperaba en la puerta a que llegara la señora a recogerme y llevarme a casa de mi abuela, pero esta vez se estaba retrasando demasiado, así que me fuí yo solo del colegio por la calle Betis (que era donde estaba el colegio), hasta que llegue casi al final de la calle donde alguien, no recuerdo quien, me llevó de regreso al colegio. Ya veís mis instintos fugitivos...
Acabo de recordar otra cosa "interesante" que me ocurrió en esa época, saltando en la cama de mi abuela yo pequeñín, me estrellé con toda la frente en el tocador de mármol que tenía allí mi abuela, yo no recuerdo nada pero por lo visto la sangre salía por todos lados, me llevaron al hospital y allí me dieron puntos. Ahora aún conservo la cicatriz en plan Harry Potter en la frente.
Cuando pueda pongo una foto de peque para que veáis lo monisisimo que era yo.
Espero vuestras anécdotas de pequeñines
Labels: Diarios






.jpg)

.jpg)