Solo lo diré una vez, cuando era pequeñito mis padres optaron por mandarme a un centro religioso en el corazón de Sevilla, la mítica calle Betis y más específicamente el número 51 de esta calle, era y es un colegio de monjas, Colegio Cristo Rey.
Allí a parte de la educación normal de cualquiera que nos transmitían (Aclaración: las monjas no son tan malas como las pintan), leíamos la biblia, rezábamos todas las mañanas y durante el mes de mayo pasábamos 15 minutos en la capilla rezando el rosario. Muchos de ustedes os quedaréis pillados con mi infancia y ahora ni loco haría alguna cosa de esas. Aparte tengo que decir que los días que pasé allí eran buenos y que conocí a gente formidable que a causa de lo que contaré ahora, los perdí.
Pasada la comunión tendría unos 11 años, estaba en 5º de primaria decidí marcharme al colegio que estaba enfrente de mi casa, por ayudar a mi madre, para ella era un gasto más el que tuviese que contratar a alguien para que me llevase todos los días al colegio y me recogiese para llevarme a casa y teniendo un colegio enfrente de mi casa aún más...ya que encima Cristo Rey estaba en Sevilla por lo que tenía que coger buses .
Al irme del colegio me despedí de todos con el corazón en el puño y soltando alguna lagrimilla, después de todo había pasado casi toda mi vida con ellos y de verlos a todos los días a perderlos como lo estaba haciendo...
Había algunos que vivían en Camas pero se acabó perdiendo la amistad, aunque me los he encontrado a veces, de hecho el que era mi mejor amigo Javi, vive en Camas un poco mas arriba de donde vivo yo y ni aún así lo he seguido teniendo...
Los demás como vivían por Sevilla, no tenía la oportunidad de verlos ya que no podía ir a Sevilla yo solo con 9,10 u 11 años, por lo que también perdí su amistad.
Os preguntaréis a que viene este post memorándum y no es más a que ayer vi por la mañana mientras estaba en la biblioteca de la UPO a otro más de aquella promoción del 87 del Cristo Rey y por un instante mi mente se quedó en blanco y recordé seguidamente aquellos momentos en este colegio, encogiéndose mi corazón.
De hecho hace un par de años me encontré con otro en mi propio instituto, por lo visto hacía un modulo, era Guillermo. Me encontré con algunos de los que estudiaban allí que eran de Camas, Juanma, Herminia y una vez ella iba con Lucía.
Al llegar a la UPO, un día Cristina de Biotecnología que estuvo conmigo desde el Colegio Balcón de Sevilla hasta el instituto me dijo que en su grupo había uno que me conocía que era del Cristo Rey.
Era Carlos. Hace unos días me pareció que era él cuando me lo crucé por la escalera de uno de los edificios de la universidad. Pero tenía vergüenza de hablarle, que le iba a decir después de todos esos años...
Algo parecido me ha pasado con Javi el que os conté antes que fue mi mejor amigo... lo he visto un par de veces y me da corte saludarlo porque no se que decirle después de todo ese tiempo...
Y al que vi ayer fue a Juan Antonio... me pasó más de lo mismo mucha timidez para decirle algo después de tanto tiempo...
Con esto deciros de que si alguna vez vuestra vida toma un giro brusco no os olvidéis de aquellos con los que habéis pasado buena parte de vuestra vida.
Me acuerdo de casi todos y no olvidaré aquellos momentos que pasé aunque fuese pequeño: Julio, Miriam, Ana, Pelaez, Barroso, Fran, Pilar, Raquel, Andrea, Juan Antonio, Carlos, Javi, Mercedes, Guillermo...
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